29 ene. 2011

LA CENTENERA

Domingo, 7 de Febrero de 2010.
El domingo Marta/Silence y yo subimos al Centenera desde la Puebla de la Sierra.
Pequeño y bello pueblo de la provincia de Madrid, de unos 30 habitantes. Tan aislado a pesar de pertenecer a la superhabitada Madrid que en el no tan lejano año 1971 estuvo aislado por la nieve tres meses y seis días seguidos.
Ruta de unos 800 metros de desnivel y 16 kilómetros de recorrido, en una zona que me encanta por lo natural y agreste. Solo nos cruzamos de lejos con una pareja con dos perrillos. Nos quedamos con la curiosidad de ver si eran conocidos.


IGN.


Salimos temprano de la Puebla de la Sierra. El primer tramo transcurre por el GR.88, perfectamente indicado, que coincide con la carretera al atravesar el pueblo

Antes de cruzar el río, se desvía a mano izquierda rumbo a las Casillas de la Cigüiñuela, “tinaos” donde se guardaba el ganado bajo techo, y lo va siguiendo un poco más arriba en la ladera.
El Porrejón al fondo.

El sol ya asoma por encima del Picazo. Pero es todo el sol que vamos a ver en todo el día.

Primera loma, antes de bajar a la pequeña y bonita presa en el arrollo del Portillo, que cruzaremos para subir a la loma que vemos enfrente

Va quedando menos para que la primavera vuelva a pintar de verde los paisajes. Ya tengo ganas.





Marta caminando plácidamente al lado de lo que parece el monstruo de una película.

Angostas gargantas y cañones recortados por piedras retorcidas de una forma imposible

La Tornera va quedando atrás. Hoy tampoco me dejará hollar su cumbre, ¿qué le habré hecho yo a la del torno? Algo malo habré hecho.

Llegados al Lomillo nos separamos de un GR.88 que nos ha impresionado gratamente y al que prometemos visita. Marta conocedora y admiradora del GR.10, del que siempre me habla, queda prendada de este otro GR de Guadalajara.
Cada ruta por Guadalajara nos encariñamos un poco más si cabe con esta provincia.

Corral de la Mata del Hoyo, aún en uso en contra de lo que yo pensaba. Pudimos ver a un paisano juntando las cabras con la ayuda de su perro.

A partir de aquí se sube por el cordal directo a la cumbre pasando por el Cerro Concha. A falta de piornos nos pusimos a atravesar un matorral de jara pringosa y estepa para que no fuera todo tan fácil. Y algún pequeño pinar, en cuyo esponjoso suelo se encontraban setas como ésta, apodada por mi como pezón del diablo. La ignorancia siempre es valiente.

Los tres en la cumbre de la Centenera: Marta, la vaca y yo.









La niebla nos deja ver unos instantes esta bonita y afilada cuerda y Marta no puede resistir la tentación de seguirla hasta su primera cima sin nombre a 1802 metros. Yo, que remedio, detrás, pero avisándola que si hay mucho patio a lo mejor me rajo.

Siempre que vengo por estos lares me encuentro con huellas de este tipo: ¿perro o lobo? ¿Zorro?



Las vistas son las mismas pero tras la aérea trepada todo parece aún más bonito
Ayllón:

Parece que la vaca se asoma flipando con lo que nos está contando su ama



La cota 1802:

Cabezas:

Ocejón sin apenas nieve

Mirando con deseo a La Tornera, y ya van tres que no me deja:

Pico del Lobo:

Tres Provincias o Cebollera Vieja:



Peña Cabra y Guadarrama al fondo

Ayllón, Cabeza del Viejo en primer término

Embalse del Vado

Tamajón

Ocejón

La Tornera, Ayllón

Pabajo



Odiosas y inacabables pedreras:

Desde aquí hay que bajar al collado y siguiendo la cuerda se asciende a La Tornera. Nosotros rodearíamos el bosque de pinos de la izquierda para terminar atravesándolo por su parte más corta con lo que conseguimos dar una sola culada por cabeza entre las resbaladizas terrazas de repoblación. Hasta llegar a la pista que rodea todo el valle a media ladera y que llega a la carretera que sube al puerto. Seguimos hasta Cabeza Minga y de ahí al pueblo por el camino que baja casi en línea recta con un repetidor como brújula.

Peña Cabra humeando


Bonita sierra a la que pienso volver, y que recomiendo.
Bonito día y ruta con inestimable compañía. Su ilusión y amor por la montaña contagian energía vital.

1 comentario:

  1. Buenas, Juancar.

    Me parece que tienes un error en lo de las fechas... Esta ruta la hicimos en febrero, no me preguntes día exacto, pero tú has puesto noviembre. Míralo.


    Qué ruta tan espectacular, qué frío hacía y cómo nos gustó la cresta donde me empeñé en subir y lanzarme...
    Y es que, esto simplemente se define como lo que es: ¡¡AYLLÓN!!

    ResponderEliminar